Cuando escuchamos de hígado graso nos
imaginamos, mal sabor de boca, gases, hinchazón de vientre, agrieras,
molestias en el estómago (dolor, ardor, acidez o reflujo ácido),
salivación aumentada y mala digestión de alimentos grasos de carnes de
animales, harinas y azúcares y créanme no siempre es así, ya que la
mayoría de pacientes que son diagnosticados con hígado graso o
Esteatosis hepática no sufren de ninguno de los síntomas mencionados
llevando una vida normal agravando su salud. También escuchamos que
es un mal que no tiene curación para la medicina moderna y que solo
debemos seguir únicamente, dietas estrictas para detener la degeneración
hepática y retardar la presencia de daño hepático, siendo este
pronostico abrumadoramente desalentador para nosotros. Muchos son
los que sufren de este mal. Existe un tratamiento de índole natural,
pero científicamente comprobado que cambia la estructura de la membrana
externa o pared celular de la célula hepática (hepatocito), previniendo
la inflamación de las células hepáticas, que las toxinas u otros
contaminantes pueden producir en el hígado. Estimula la síntesis de
proteínas en la célula hepática y la regeneración de células hepáticas
dañadas. Inhibe la enzima lipoxygenasa, que cataliza la reacción para la
formación de grasas oxidadas poli-insaturadas que dañan al hígado. Como
antioxidante es 10 veces mas potente que la vitamina E y aumenta los
niveles de glutatión en la célula hepática. El glutatión es un
antioxidante natural intracelular, muy importante para evitar mutaciones
del DNA y RNA. Aumenta la enzima Superóxido dismutasa. Esta enzima
en conjunto con la enzima glutatión peroxidasa son fundamentales en la
desintoxicación y regeneración de la célula hepática. Se a podido
aplicar ya en decenas de pacientes cuyo pronostico sugería en corto
plazo cirrosis hepática y su recuperación ha sido asombrosa, y por ser
un componente de origen natural es muy bien sintetizado y metabolizado
por el mismo hígado. En muy corto plazo se ha podido verificar en base a
resultados de exámenes médicos tanto en ecografías, biopsias hepáticas y
análisis de sangre, no solo en la compensación y nivelación de los
perfiles hepáticos de transaminasas sino también en la recuperación y
regeneración celular de este vital y necesario órgano llamado hígado. Ya
son muchos los pacientes que han logrado sanar de este problema dejando
atrás esos pronósticos negativos acerca de dicha patología.
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